25 de febrero de 2014





SEMANA DE SOLIDARIDAD CON LOS PRISIONEROS Y PRISIONERAS POLITICAS EN COLOMBIA

CONVOCA: MARCHA PATRIOTICA CAPITULO ESTADO ESPAÑOL – VALENCIA
APOYA: PLATAFORMA EUROPEA POR LA PAZ DE COLOMBIA CAPITULO VALENCIA




Estimad@ compañer@:


Ante la permanente represión a la que viene siendo sometido el Movimiento Social y Político Marcha Patriótica, hemos planteado la necesidad urgente de promover una Semana de solidaridad con los prisioneros y prisioneras políticas en Colombia, por lo cual demandamos de tu apoyo difundiendo esta campaña y confirmando vuestra presencia con su firma.

Al respecto, el COPAN (Comité Patriótico Nacional) en su reunión del 8 y 9 de febrero en Bogotá, se pronunció:

Denunciamos la persecución e intimidación de que es objeto nuestro Movimiento con falsas sindicaciones judiciales que han producido el encarcelamiento de dirigentes y militantes nuestros; rechazamos la desaparición y ejecución de decenas de integrantes de nuestra organización, entre ellas la más reciente acaecida contra la persona de nuestro compañero John Jairo Vega, lo cual señala la continuidad de la lógica fascista contra los luchadores populares y la represión brutal del Estado contra quienes encarnan las alternativas de transformación. Todo ello lo entendemos como parte de una campaña orquestada por las clases dominantes con el propósito de impedir que nuevas fuerzas políticas y sociales irrumpan en el escenario de la política para poner fin al régimen de privilegios que ha imperado en el país. Manifestamos nuestra solidaridad con las fuerzas democráticas y de izquierda, en especial con la Unión Patriótica, así como con destacados líderes del campo popular sometidos a amenazas contra su vida e integridad personal. Exigimos al gobierno del Presidente Santos las garantías del caso para evitar los intentos de dar continuidad al largo ciclo de guerra sucia que ha imperado en el país. Al mismo tiempo, afirmamos que no permitiremos que nuestras voces rebeldes sean acalladas.”

Saludamos a nuestros compañeros de Marcha Patriótica que se encuentran en prisión, a Huber Ballesteros, Francisco Toloza, Wilmar Madroñero, David Rabelo, Omar Marín, Jorge Eliécer Gaitán y Carlos Lugo, cuya determinación ha sido ejemplo de resistencia ante la persecución y la antidemocracia; agradecemos sus invaluables aportes desde la cárcel; les expresamos nuestra solidaridad indeclinable y exigimos su inmediata libertad. Asi mismo, manifestamos nuestra solidaridad con todos los prisioneros políticos, activistas y militantes por la democracia y la justicia social. Un país para la paz es el lugar común de la libertad.”


2014, AÑO DE LA UNIDAD, ORGANIZACIÓN Y LUCHA POR LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, PARA LA PAZ Y LA DEMOCRACIA”


Así mismo, condenamos el atentado cometido el pasado fin de semana contra la candidata presidencial por la UP Aída Abella, lo que ratifica que no existen garantías políticas para la oposición en Colombia. A nuestros hermanos naturales de la UP nuestro saludo de solidaridad y lucha permanente contra las fuerzas fascistas enemigas de la paz en nuestro país.


MARCHA PATRIÓTICA CAPÍTULO ESTADO ESPAÑOL, VALENCIA
PLATAFORMA EUROPEA POR LA PAZ DE COLOMBIA PAÍS VALENCIÀ (PEPC-PV)
JOVENTUT COMUNISTA DEL PAÍS VALENCIÀ (JCPC)
PARTIT COMUNISTA DEL PAÍS VALENCIÀ (PCPV)
ESQUERRA UNIDA PAÍS VALENCIÀ (EUPV)
INTERSINDICAL VALENCIANA
VALENCIA SOLIDARIA
COL.LECTIU AUTÒNOM DE TREBALLADORES I TREBALLADORS DEL PAÍS VALENCIA (CAT)
ASOCIACIÓN VALENCIANA DE SOLIDARIDAD CON CUBA “JOSE MARTÍ”
ASOCIACIÓN DE CUBANOS RESIDENTES EN VALENCIA “CAGUAIRAN”
PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO, VALENCIA


Valencia, febrero 24 de 2014




Nota informativa

En el marco de la solidaridad política internacional, el Capítulo del movimiento social y político Marcha Patriótica en el Estado español y los grupos de apoyo recogidos en la Plataforma de Solidaridad con Colombia en Madrid, han organizado desde el pasado 18 de febrero en los paneles de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid una exposición fotográfica que durará 10 días más y en la que se recogen momentos memorables de lo que fue el Paro Agrario colombiano desarrollado en agosto del 2013 y en el que fue detenido el dirigente agrario y vocero de la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA), Huber Ballesteros, para quien se pide su libertad al igual que para el vocero internacional de Marcha Patriótica, Francisco Tolosa y todos/as los/las prisioneros políticos.

Este jueves 27 de febrero a las 11:30hrs., se realizará un acto donde se proyectará el corto documental “Canción de Cuna”, que reconstruye a partir de los medios de comunicación, el plan detrás del Paro Agrario y Popular orquestado por el gobierno colombiano. En este acto también se tratará la lucha sindical de los trabajadores de Coca-Cola en Colombia y las huelgas que actualmente se desarrollan en varias plantas españolas de la multinacional.











15 de febrero de 2014


Mientras en el Estado Español el gran monopolio Coca Cola quiere dejar en la calle a unos 700 trabajadores, hace más de un mes que en Colombia el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos, SINALTRAINAL, presentó una tabla de peticiones a la empresa de refrescos Coca-Cola con el fin de exigir a dicha trasnacional respetar los derechos de los trabajadores a organizarse y defender sus intereses, así como el cese a la sobre-explotación permanente hacia los mismos -quienes son obligados a sobrecargas laborales y bajos salarios, la subcontratación de empleados y el despido sin indemnización de centenares de ellos, así como el no reconocimiento de los convenios colectivos. Recordemos que Coca Cola ha usado la maniobra en Colombia de despedir a centenares de trabajadores/as, para luego volver a contratarlos (o subcontratarlos) bajo peores condiciones laborales. No dejemos de perder de vista este dato, pues en España, al calor de la última reforma laboral, este parece ser el camino que quiere tomar muchas empresas para aumentar aún más sus grandes beneficios: la subcontratación y precarización de las condiciones laborales. 
 
Con este pliego de peticiones, pretendemos que sea distribuida entre los trabajadores una pequeña parte de las millonarias ganancias que diariamente producimos los trabajadores para los accionistas de la multinacional Coca Cola y sus empresas fachadas”.


Activistas y empleados que ahora mismo se encuentran en negociaciones con la corporación aseguran que su participación es vulnerable no sólo por las condiciones laborales en sí, sino además por las condiciones sociales y políticas del país. En Colombia es peligroso ser sindicalista, estudiante, indígena, campesino, etc. Pertenecer a cualquier organización que reclame justicia social implica ser foco del Estado, un foco a eliminar. Por poner tan solo un ejemplo, para en el año 2000, tres de cada cinco sindicalistas asesinados en el mundo murieron en Colombia.


Desde que las trasnacionales se asentaron en territorio Colombiano, sobre todo a principios del siglo XX, han dejado un rastro miseria que se ha plasmado en el marco social, económico y ambiental. Casos recientes son los de Coca-Cola, Drummond y Nestlé, que han sido acusadas de aliarse con el ejército nacional para colaborar con paramilitares e intimidar, torturar y asesinar a miembros de organizadores sociales y sindicales.


Dentro de la tabla de peticiones de SINALTRAINAL, se enmarcan algunos puntos a negociar. La campaña iniciada por los/as trabajadores/as exige a Coca-Cola suspender los despidos masivos a nivel mundial y garantías a nivel laboral, pero sobre todo respeto por los derechos laborales conseguidos en los convenios colectivos de trabajo y el derecho a la organización y la movilización sindical. Se le exige al Estado colombiano, por un lado, que se detenga la criminalización, el acoso a la protesta social y el injusto encarcelamiento de sindicalistas; y por consiguiente, que se enjuicie a aquellos responsables y participantes en los asesinatos de miembros de las movilizaciones.


La maniobra establecida por el gobierno -cuyo interés político/económico, ligado a la oligarquía del país, incide en la connivencia con los grupos trasnacionales y el imperialismo, que solo le dejan miseria al pueblo, pero que alimentan las ganancias de la oligarquía nacional-, acrecienta el terrorismo de Estado representado en grupos paramilitares adheridos a un capitalismo voraz por parte de las empresas trasnacionales. 
 

SINALTRAINAL nació hace décadas para servir a los trabajadores como un instrumento de organización y movilización importante del sistema agroalimentario en Colombia y persiste desde entonces, junto con otros sectores populares, en la lucha por lograr condiciones dignas de la clase obrera. Sin embargo, dicho proceso le ha costado la vida de muchos de sus integrantes, dirigentes y afiliados, múltiples exiliados y desplazados. Recientemente y con mayor fuerza, el Estado y las transnacionales, como Coca-Cola, han desatado una campaña de criminalización de la protesta social vinculándolos con organizaciones guerrilleras. Y es, actualmente, una organización que negocia con Coca-Cola en medio de una ofensiva de amenazas de muerte contra sus afiliados y sus familias y la estigmatización de la protesta y el interés por eliminar el sindicato. Estas condiciones ponen en riesgo la integridad de la misma y demuestra una vez más que en Colombia la intimidación es la primera herramienta de terrorismo de Estado el desarrollo de colectividades y la libertad sindical.


Se exigen garantías para la lucha: 
 

Exigimos garantías para los trabajadores judicializados, amenazados y perseguidos, alimentación, plan de medicina prepagada por cuenta de Coca Cola para atender la salud de trabajadores y familias, derecho a vivienda, educación, estabilidad laboral, entre otros.

Javier Correa, presidente de Sinaltrainal, declaró el pasado 5 de diciembre que "según un artículo publicado, funcionarios de Coca-Cola se reunieron en 1998 con el líder paramilitar Carlos Castaño en Córdoba"
 
Las investigaciones se han acogido además a los informes de derechos humanos dan testimonio del permanente accionar de grupos paramilitares que actúan en complicidad con las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado, sumado a esto es claro para los trabajadores que se ha favorecido a las multinacionales y a sus filiales.


El 22 de julio se inició una campaña internacional para exigir que Coca-Cola deje de colaborar con los paramilitares, respete los derechos de los trabajadores y pague indemnizaciones a las víctimas. El sindicato pide que la gente apoye la campaña en cualquier manera posible.


La campaña es el resultado de tres audiencias llevadas a cabo en Atlanta (Georgia, EE.UU.), Bruselas (Bélgica) y Bogotá, Colombia, en 2002. Sinaltrainal, junto con otras organizaciones que participaron en esas audiencias públicas, decidió convocar al mundo a protestar contra los abusos que Coca-Cola ha cometido contra los sindicalistas colombianos.


En la coyuntura actual de crisis estructural del sistema capitalista, el internacionalismo, representado en la solidaridad política y de clase, son una potente herramienta que tienen los trabajadores/as de todo el mundo. Juntos podemos librar grandes batallas y salir triunfantes antes la precarización y explotación a que someten las transnacionales a los trabajadores/as de todo el mundo. Teniendo en cuenta esto, el sindicato de trabajadores realizará protestas en toda Colombia el próximo viernes 14 de febrero como muestra de solidaridad con la justa lucha de los trabajadores/as de CocaCola en el Estado Español.






23 de enero de 2014


Ante la visita del presidente de Colombia Juan Manuel Santos, quien participó en el foro “Invertir en Colombia”, organizado no gratuitamente por el grupo PRISA.

El pasado 22 de enero el presidente colombiano Juan Manuel Santos nos hizo una visita a Madrid participando en el foro "invertir en Colombia", organizado no gratuitamente por el grupo PRISA. El presidente colombiano, extendiendo el humo de la pacificación del país, sigue la vieja tradición de la oligarquía de vender la tierra y los recursos de Colombia a empresas extranjeras, a costa de campesinos/as, indígenas, y en general, de los intereses del pueblo colombiano. Ante su no grata visita, una veintena de personas se congregaron frente al número 15 de la calle Alcalá en Madrid, para desmentir la mal llamada “democracia más antigua de America Latina”, denunciando la represión y persecución política contra el movimiento social y popular, los planes de exterminio que se tejen contra el Movimiento Social y Político Marcha Patriótica, y exigiendo la liberta de los y las s prisioneros políticos.
A pesar de contar con poco tiempo para organizar una actividad multitudinaria y vistosa, los y las colombianos, y el internacionalismo estuvo presente para decir que NO HAY PAZ SIN JUSTICIA SOCIAL.








16 de agosto de 2013



AL PUEBLO COLOMBIANO QUE SE ORGANIZA, LUCHA Y RESISTE. PORQUE SIN LA PARTICIPACIÓN DEL PUEBLO NO HABRÁ PAZ


Como potentes olas que solo retroceden para tomar impulso, las movilizaciones populares en Colombia cada vez adquieren más fuerza, involucran a más sectores sociales, y parecen converger hacia una movilización sostenida contra la oligarquía colombiana y las políticas antiobreras y antipopulares del gobierno de Juan Manuel Santos.

Hace pocos meses el eco de la movilización de los campesinos del Catatumbo, exigiendo el reconocimiento de las Zonas de Reserva Campesina, retumbó por todo el mundo. Durante más de un mes los campesinos del Catatumbo se enfrentaron a uno de los Estados más represivos del mundo, acabando con la vida de cuatro de ellos. El Catatumbo se convirtió en un ejemplo de dignidad y lucha para la clase obrera y las capas populares colombianas. El recrudecimiento de las políticas antipopulares del gobierno Santos, coartando libertades y derechos, vendiendo el país a las empresas trasnacionales y privatizando las instituciones, ha hecho que ahora y más que nunca, se necesiten dos, tres, muchos Catatumbos… El pueblo colombiano ha respondido. Antes de que la oligarquía pudiera descansar, antes de que el conflicto del Catatumbo se cerrara, prendió la llama de la indignación entre los pequeños y medianos mineros del Chocó. Asimismo, en la segunda mayor explotación de minería a cielo abierto, 10.000 obreros se pusieron en huelga.

Ahora llega el turno del paro agrario del próximo día 19 de agosto que no será más que el inicio de una escala de movilizaciones, entre ellas estará programada una para el día 20 de agosto que se desarrollará en apoyo a los paros indefinidos, o la jornada de huelga que convocan los estudiantes para finales de mes con una consigna clara: educación gratuita y de calidad. La mecha que se encendió en el Catatumbo ha prendido en los campesinos de toda Colombia, que tras una primera reunión con 98 representantes el pasado 22 de julio, decidió extender la indignación del sector agrario por todo el país. Miles de campesinos exigirán al gobierno medidas efectivas que sirvan para solucionar la crisis histórica que ha sufrido el campesinado colombiano. Durante años las reivindicaciones de los campesinos se han saldado con la criminalización y persecución de los mismos, pero eso no ha podido acallar sus voces y este 19 de agosto volverán a salir en protesta.

A la jornada nacional de protesta y paros indefinidos de este lunes 19 de agosto se han sumado ya los sectores agropecuarios, de la salud y de transporte. También, se contará con el apoyo de diversos colectivos como las centrales sindicales, organizaciones estudiantiles, de indígenas, de desplazados, de la pequeña minería, y otra serie de sectores en conflicto. El movimiento popular en Colombia parece converger hacia una mayor unidad, hacia un escenario en el cual poder plantear una real democracia y poder popular. Todo esto en un contexto en el que el gobierno de Santos quiere llevar a cabo las negociaciones con la insurgencia a puerta cerrada y sin resolver los profundos problemas estructurales que han originado el conflicto. A esto los campesinos y el pueblo colombiano responden: ¡Nosotros también queremos participar de la paz! ¡No habrá paz sin justicia social!


Desde la Plataforma de Solidaridad con Colombia queremos enviar nuestro más ferviente apoyo a la lucha que está llevando a cabo el pueblo colombiano contra las políticas antipopulares del gobierno, por la soberanía de su nación, por la paz con justicia social, y en definitiva, por la construcción de una nueva sociedad donde sea el pueblo y las clases populares las que tengan las riendas de su propio destino, y no el grupo de oligarcas y transnacionales que hasta ahora ha aprovechado el control para sumirlo todo en la miseria. Veremos a ver si la “democracia más antigua de América Latina” no se cobra nuevas víctimas en las movilizaciones que se avecinan. Estaremos alerta para responder con nuestra más firme solidaridad internacionalista ante cualquier agresión que sufra el pueblo colombiano en sus luchas.

También queremos hacer saber al pueblo colombiano que la clase obrera y las clases populares en España cada vez refuerzan su lucha, refuerzan su organización y multiplican su protesta contra un sistema que cada minuto que pasa quiere explotarnos más. España, dentro de la cadena imperialista juega un papel muy importante en América Latina y en Colombia, siendo Colombia una pieza clave para los planes imperialistas en la región. La lucha del pueblo colombiano es la nuestra, y la nuestra la del pueblo colombiano. Arrieros somos… y en la lucha nos encontraremos.

¡Viva el para agrario y popular del 19 de agosto!

21 de octubre de 2012

Proceso de Diálogo


Proceso de Diálogo

Las mentiras del gobierno colombiano

Por: Plataforma de Solidaridad con Colombia Madrid

Hace un tiempo, cuando se empezó a hablar de los posibles diálogos entre la insurgencia y el gobierno colombiano, nos hacíamos la pregunta de: ¿se camina hacia la paz?. Y nuestro planteamiento era claro: el conflicto colombiano tiene unas fuertes raíces sociales, que deben ser resueltas para que exista una salida política efectiva. Además hacíamos una comparativa de otros procesos anteriores con el mismo grupo insurgente, es decir, las FARC-EP. Coincidiendo en que cada uno de ellos encerraba un plan macabro por parte del gobierno, explicado únicamente por la correlación de fuerzas existentes, junto con unos intereses materiales objetivos a los que representa y no por impresiones o “maldades” subjetivas o personalistas de ciertos gobernantes.  

Hoy no es la doctrina de seguridad democrática, ni la persecución del flagelo comunista y el narcotráfico. Tampoco el Plan Colombia, pero si la mega minería y la agroindustria que pretende expulsar a las comunidades campesinas de su territorio; es decir, la tenencia de la tierra continúa siendo después de más de 50 años uno de los principales males endémicos del país. No por muchas repeticiones a la opinión pública sobre las supuestas mejoras de vida a las que alude el propio Estado significa que sean verdaderas.

Con todos estos elementos sobre la mesa, esperamos con ansiedad el día en que tanto el gobierno como la insurgencia se pronuncien respecto a los objetivos que les llevan a la mesa de diálogo. Las  FARC-EP explican claramente su carácter ideológico: La desigualdad social como causa del conflicto interno, la paz con justicia social y la soberanía, donde el pueblo debe ser el protagonista. Con el silencio de las armas solamente no será posible que haya paz.

La sorpresa para algunos es la reacción por parte del representante del gobierno cuando tajantemente dice que :“No está en discusión el modelo económico, ni el modelo de desarrollo[…] ni la inversión extranjera, ni la propiedad privada. Eso es cosa de la ideología de las FARC. Aquí lo que se pretende es terminar con un conflicto armado”. “Cuando me he referido a las víctimas he querido decir claramente que las FARC tienen que dar la cara frente a sus víctimas”, en respuesta a un periodista de TVE sobre las víctimas de la UP.  Quiere decir que en este proceso lo que busca   el gobierno es el abandono de armas por parte de la insurgencia, tal como ocurrió con la desmovilización del M19, el Quinten Lame, una excisión del EPL. ¿Qué cambios sustanciales se dieron posterior a estos procesos?: e l asesinato de una gran parte de la dirigencia de estos grupos, el exterminio político  y el abandono de los combatientes, aunque muchos de los que hoy subsisten en las entrañas del sistema digan que ha valido para algo. La historia no puede ser desdibujada para calmar las conciencias de quienes viven acomodados en la parcela de poder obtenida a cambio de la traición. Está equivocado el señor Humberto de la Calle cuando dice: “las FARC debe dejar primero las armas para hacer política”. Es la misma monserga para crédulos que no ven dos dedos más allá de su frente. Hoy mismo vivimos la persecución y criminalización de la protesta social y popular, que enarbolan las banderas del cambio, como es el ejemplo del Movimiento Social y Político Marcha Patriótica.

Según el comunicado conjunto del Gobierno y la Insurgencia, el primer punto que se ha de tocar es:  ‘Política de desarrollo agrario integral’ . Y si como dice el señor de la Calle el modelo económico, el modelo de desarrollo y la inversión extranjera no están en discusión. ¿De qué desarrollo hablamos, entonces?.  Y en el punto de: ‘Participación política’, si el movimiento social y popular no empieza por formar parte de ese diálogo, entonces, ¿dónde queda este enunciado?. Y si además el tema de: ‘Víctimas y verdad’, sólo va a referirse al 6%, que es lo que según las estadísticas de las organizaciones de derechos humanos, corresponde a la insurgencia, ¿dónde se queda el 94% restante, donde el estado es parte por acción (fuerzas militares) y por omisión (permitiendo y auspiciando grupos paramilitares)?. Quiere decir entonces que seguiremos hablando de impunidad, que los crímenes de estado no serán resueltos. Ahora además blindando jurídicamente a los militares (a través de fuero militar). Y eso sin hablar de los crímenes de lesa humanidad. Así que de solucionar el problema de las drogas y el fin del conflicto, que son los otros dos puntos a tratar, mejor ni hablar.

Después de escuchar y analizar atentamente la rueda de prensa en Oslo, y poniendo estas cuestiones encima de la mesa, pensamos que nos quieren dar gato por liebre. Así no es señores; ni el pueblo colombiano, ni la opinión pública nos comemos este filete. Y como dice el refranero popular: “a otro perro con ese hueso”. Exigimos respeto y la participación del Movimiento Social y Popular, para que este proceso se convierta realmente en una Salida Política al conflicto interno que azota a Colombia desde hace ya tantas décadas. No creemos en una Paz de los cementerios que continúe desangrando al pueblo con la violencia estructural del capitalismo.

Colombia: Conflicto Interno, político, social y armado


Colombia: Conflicto Interno, político, social y armado.
 ¿Se camina hacía la paz?

Por: Plataforma de Solidaridad con Colombia

Los que nos hemos acercado a Colombia, desde la perspectiva de la solidaridad política, con los movimientos sociales y populares, que desarrollan sus luchas en pro de una Colombia distinta a la de la guerra y la barbarie a que se nos tiene acostumbrados, recibimos cada intento de diálogo con el anhelo de que esta vez sea posible. Sin embargo no podemos perder de vista los antecedentes históricos, así como los procesos de paz que anteceden al actual.

Los Diálogos de la Uribe que se dieron durante el mandato de Belisario Betancourt con las FARC-EP en 1984, dejó tras de si el Genocidio de la Unión Patriótica, Partido político de carácter pluralista que buscaba, a través de las urnas, cambiar la imagen pobre y desigual por la de un país en paz, justo y equitativo. No hubo paz, y en Colombia además de continuar con el conflicto armado, se incrementó el accionar del terrorismo de estado en contra de la oposición política. Represión, asesinatos, desaparición forzada, desplazamiento y exilio quedaron en nuestro imaginario colectivo, y hoy permanecen en la memoria de muchos, en la lucha porque ese magnicidio no quede en la impunidad y no sea repetido.

El proceso de diálogo más cercano, fue el del Caguán en 1998, durante la presidencia de Andrés Pastrana. La comunidad internacional tuvo un gran protagonismo a través de los países facilitadores y grupo de países amigos del proceso. Su final no muy distinto al anterior proceso de diálogo. Las zonas desmilitarizadas durante el procesos fueron copadas por fuerzas militares y paramilitares, aniquilando a los habitantes de estas regiones por considerarlos colaboradores del movimiento guerrillero; detenciones arbitrarias, desplazamiento forzado, incremento del pie de fuerza y la represión.

Si analizamos el lenguaje usado por el gobierno durante los diálogos del Caguán, vemos que no difiere mucho del actual. Es así como de repente los gobernantes han visto la luz, que les permiten visibilizar las causas que dan origen al conflicto y que definitivamente hay que aniquilar para llegar a una paz verdadera.

Si analizamos algunos apartes encontramos puntos concretos como por ejemplo:

1. El diálogo en medio de la guerra, cuyo significado era evidenciar la voluntad de diálogo de las partes, clarificar que se podía llegar a un acuerdo aunque en el resto de las regiones desmilitarizas se siguiera confrontando. Hoy aunque no se desmilitarice y se haya decidido dialogar fuera del país, se mantiene el pie de guerra.

2. En cuanto a leguaje gubernamental, encontramos a un Pastrana y a un Santos, convencidos de que el problema también es social, que la desigualdad es el mal, que hay que trabajar por otro modelo de país. En esta parte cabe traer a colación las palabras de quien fuera comisionado de paz en el 2000, Fabio Valencia Cossio, quien en Alcalá de Henares, hablo de “el gran sentido de tolerancia”; y de que “queremos un país justo”; y algo mucho más significativo “Nosotros estamos apuntando también, y en eso estamos de acuerdo con la guerrilla, a solucionar los problemas estructurales del país: problema económico, social y político” apuntaló además que “la paz es una política de estado”.

3. En cuanto a quienes se sentaron y se sientan en la mesa por parte del gobierno, recordemos que Fabio Valencia Cossio tiene un hermano preso por vinculación a grupos paramilitares, ese paramilitarismo del que anotaba “El segundo compromiso que hicimos es que la lucha contra el paramilitarismo, es una política de Estado”. Sin olvidar además que también Valencia Cossio, fue ministro de interior y justicia, con el gobierno de Alvaro Uribe Velez y su política de seguridad democrática, que impulsó el accionar paramilitar en todo el país. También el actual presidente participó como ministro de defensa y jefe de las fuerzas militares durante la época de los falsos positivos del ejército.

4. ¿Y el general Naranjo? hoy sentado como parte del gobierno, de quien el periódico la Vanguardia apunta que “Tiene un lado oscuro”, esto debido a la violación de derechos humanos a través de detenciones colectivas y arbitrarias, y de quien también se dice ha estado vinculado a grupos paramilitares; paradojicamente un hermano suyo está preso en Alemania por Narcotráfico, flagelo al que se mofa combatir.

Aclaramos que con estas consideraciones, no pretendemos en ninguna medida opacar la luz esperanzadora que se abre con las posibilidades del diálogo, a una salida política a esta confrontación sin cuartel. Lo que intentamos es que no sea una esperanza eufórica, si no consciente y vigilante con lo que se pueda presentar.

Analicemos también el momento actual, por qué al gobierno le interesa el diálogo ¿será por la explotación agroindustrial y la megaminería? Recordemos que la insurgencia ha propinado golpes al capital trasnacional, energético y minero.

Si al gobierno realmente le interesa solucionar las causas del conflicto, ¿por qué intenta engañar al estudiantado, que a través de la toma de las calles paralizó la ley 30, que pretende encarecer la calidad y el acceso a la educación pública?; ¿Por qué continúa estigmatizando a la oposición política a través de la criminalización, como lo está haciendo con el Movimiento Social y Político Marcha Patriótica?; ¿Por qué continúa haciendo caso omiso al hacinamiento carcelario, a la negación de atención médica a las y los presos políticos?; ¿por qué continúa aupando la agroinduistria y la megamineria que arroja a miles de campesinos de sus territorios y encarece el abastecimiento alimentario? ¿por qué prima el uso del agua para la minería antes que para el consumo de la población?

Todas estas son causas de conflicto social, y continúan latentes, ignoradas por el gobierno. ¿Pretende acaso distraer la atención en Cuba y Noruega?. Recordemos que Pastrana hizo lo suyo para ganar tiempo que le permitiera implementar el Plan Colombia, plan contraisurgente que pretendía desalojar toda la región andina para la entrada de las trasnacionales para explotar los recursos naturales. ALCA, IRA, fueron proyectos que pretendieron el apoderamiento de toda América Latina y que caminaron de la mano de este macabro plan.

Como conclusión, nos queda que el pueblo colombiano y nosotros desde la solidaridad política internacional, exijamos al gobierno colombiano, el cese el fuego en las montañas de Colombia, en las poblaciones, en las calles de ciudades, ante la protesta social, que el ESMAD deje de torturar estudiantes, que el ejército deje de perseguir a la población civil, que la política económica deje de favorecer a las trasnacionales y se proteja a las y los trabajadores. Es decir, cese la hostilidad contra la población, que de manera incansable sigue sosteniendo una lucha para  abolir unas causas que los están matando desde hace mas de seis décadas.